
El PP se abre a la posibilidad de negociar una amnistía para Carles Puigdemont. El cambio de parecer en el entorno de Feijoo ha sorprendido a propios y extraños si bien se cree que el hecho de que ser partícipe a título lucrativo y el miedo a tirones de manta ha tenido alguna influencia.
“Después de estudiarlo 24 minutos, les dijimos que la cosa estaba ahí, ahí, no sin indicar que algunos de nuestros mejores amigos son miebros del desafío catalanista”, apuntan fuentes de la dirección del PP.
Pese a la buena predisposición para la negociación, el PP pone como condicionante para amnistiar a Puigdemont que el independentismo catalán renuncie al independentismo catalán y pase a ser nombrado como catalanismo autopercibido del nordeste ibérico. A cambio, el ala más ultracentrista del partido aceptaría que los altercados del referendum alegal de independencia de 2017 no fueron terrorismo sino un pronto en forma de manifestación folklórica en diferido.







