
Obtenía sus grabaciones “del más allá” a través de la técnica del vaso en la pared
Fulgencio Casares, más conocido como el investigador de lo imposible ha visto como una de sus investigaciones más reveladoras se va al traste debido a la intransigencia de sus vecinos.
Los habitantes de las treinta y dos viviendas del edificio donde vive Casares le han remitido un burofax por el cual manifiestan su descontento acerca del método para obtener información desde “el más alla”.
Las quejas llegaron a raíz de la emisión del programa de televisión donde el psíquico y mentalista realiza colaboraciones: “Me senté a escuchar lo de las psicofonías, que me gusta a mí mucho Iker Jiménez, y resulta que era mi voz preguntándole la hora a Alexa”, se lamenta Andres W., vecino del 6ºB. Esa noche se emitieron 32 estremecedoras psicofonías, tantas como viviendas hay en el bloque.
Fulgencio se defiende de las críticas argumentando que nunca hasta ahora se había puesto en tela de juicio ni su reputación ni su método científico, basado en “la fe en las energías, colocar un vaso en la pared, la oreja y tener paciencia”.







