
Pedro Sánchez se mostró esta tarde muy afectado ante la presunta trama de corrupción que involucra a Santos Cerdán. Después de este revuelo mediático, sumado al del caso Koldo, el caso Aldama o el caso Ávalos, entre otros, el presidente del gobierno ha decidido trasladarse a la sede del PP, en la calle Génova, para desde allí concentrar su batalla contra la corrupción en su partido, el PSOE. Desde allí, declaró, emprenderá acciones tales como poner cara seria, disculparse ante la ciudadanía o nombrar al sucesor de Santos Cerdán, un tal Koldo Ávalos.
Desde el PP han acogido con agrado la medida y de hecho ya se ha habilitado el despacho que solía ocupar el tesorero con objeto de que Sánchez se encuentre cómodo.
“Pido perdón a la ciudadanía y lo pediré las veces que haga falta, calculo, seis o siete veces más”, dijo un abatido secretario general del PSOE.







