
Un grupo de redactores de webs informativas reaccionó de manera inusitada al encontrar un titular con clickbait.
¿Para empezar, ¿qué es un clickbait? La respuesta no dejará indiferente a nadie. Es posible que el mundo, tal y como lo conocemos, deje de existir una vez desvelado este concepto.
Pero empecemos por el principio. Para saber en que consiste el clickbait o gancho periodístico hemos de remontarnos a la Mesopotamia del 2748 a.C., cuando Gilgamesh IV accedió al trono. La anécdota que sucedió en plena corte sumeria y que ahora pasamos a relatar, conmocionó y satisfizo a partes iguales a los allí asistentes. Antes de proseguir le queremos ofrecer un desfibrilador de bolsillo desarrollado en un garaje por Ángel Pérez, un electricista español y que conmocionará el mundo de los desfibriladores tal y como lo conocemos. Barato, económico y eficaz, las grandes marcas no quieren que lo conozcas pues se acciona con simple energía sistólica ionizante por el módico precio de 347 €, con todas las facilidades de pago excepto en Península y Baleares.
Gilgamesh fue un rey de Mesopotamia que precedió practicamente a todos los dinosaurios conocidos, y que en la ceremonia de coronación decidió contar un chiste de un señor que paseaba con un lémur llamado Mistetas. El final de la historia llenó de regocijo a su yerno Asurbanípal quien nunca llegó a conocer las ofertas de auriculares que usted vio ayer en Amazon y que aparecen en pantalla entre párrafo y párrafo.
Hoy todos conocemos el desenlace de la historia del perro y el abogado. ¿Que qué abogado? Síganos en este viaje-matriuska porque la respuesta le sorprenderá.
