
Decenas de vecinos damnificados por las pasadas riadas rechazaron a gritos y palos a Felipe VI, Pedro Sánchez y Carlos Mazón cuando llegaban con un cargamento consistente en 8.000 kilogramos de resiliencia, un pack de 6 litros de solidaridad y dos catiuscas.
Un grupo de personas, pertrechadas de escobas, barro y desesperación arremetieron contra Su Majestad, el presidente del Gobierno y Carlos Mazón, increpándolos y arrojándoles cieno, légamo e incluso lodo, lo que los obligó a abandonar el lugar.
“Nosotros veníamos a entregar resiliencia, abrazos y un cenicero de arcilla que me hizo la chiquilla el día del padre, y se nos recibe así, como si tuviéramos la culpa“, dijo el presidente Mazón visiblemente afectado.
El suceso ha impedido que Pedro Sánchez llegara a coger una escoba, como era su intención, y colaborar con las labores de limpieza. Por su parte, el Rey ha lamentado el estado de las calles, descuidadas y llenas de desperdicios.








