
El pasado domingo un enorme argayu o desprendimiento en la AP-66 , entre Asturias y León, dejó fuera de servicio las comunicaciones entre ambos lados de la cordillera cantábrica.
Con este incidente geológico España queda aislada del gran polo económico, demográfico y sidrero que supone Asturias.
“Pa´ que los foriatos lo entiendan, el argayu ye grande como siete Bernabeus“, dijo un presidente Barbón cansado de tanto protagonismo del Principado de Asturias en medios de comunicación durante este siglo.
La empresa concesionaria ya ha comenzado la retirada de escombro provocada por el desprendimiento. Con dicho escombro se construirá de una nueva garita de peaje de estilo gótico, en aras de la sostenibilidad de las rocas metamórficas. Esta obra supondrá un pequeño incremento del precio del peaje , que pasará de los actuales 17€ hasta los 48,04 más bollu preñau.
La actual alternativa de enlace de los españoles con el exterior pasa por atravesar el puerto de Ventana, Pajares, o “Dios no lo quiera, por Unquera”, informó el ministro de Obras Públicas, Óscar Puente.







