
Las autoridades vaticanas anunciaron ayer el curioso caso de un turista despistado que creía esperar su vez para comprar lotería cuando en realidad estaba en la cola para ver al Papa.
El turista, un madrileño de 43 años, acabó confundiendo líneas de metro y avión de la capital de España hasta acabar en una fila en la plaza de San Pedro. Según tetigos presenciales, el individuo, que llevaba 48 horas montando guardia, sólo se percató del error cuando frente al féretro del Sumo Pontífice, pidió un décimo acabado en 17.
Acto seguido, la temible guardia suiza retiró al confuso turista de la cola ante el temor de que el resto de creyentes comenzaran a pedir tres deseos al cadaver de Bergoglio, como ya ocurriera en 2022 en el funeral del papa Ratzinger.
El sujeto ya se encuentra en dependencias judiciales, haciendo fila y a la espera de ser extraditado.








Un comentario
¿En serio no notó que no estaba en Madrid al abrir un grifo y beber agua?