
Un malagueño acaba de reencontrarse con su familia después de haber quedado atrapado dieciseis meses tratando de colocar la funda de un edredón nórdico.
Emilio McConaughey, casado y con tres hijos, inició esta labor en noviembre de 2024, en lo que supuso una sencilla labor doméstica. Dado que era la primera vez que realizaba dicha tarea, el individuo comenzó a encontrar las primeras dificultades a los pocos segundos, pero ya era demasiado tarde: un sinfín de esquinas, costuras y referencias equivocadas lo engulleron; cuando por fin lograba salir del textil embrollo, funda y edredón estaban como al principio. En un trasunto de moderno Sísifo comenzaba una y otra vez en un bucle infinito .
Tuvo una oportunidad de escapar de la trampa el 12 de abril de 2025, y la familia le animó a ello pero como él mismo afirmó entonces, “estoy en un punto de no retorno, y cuando me propongo algo no lo dejo hasta que dejo de proponérmelo”. Y vaya si no lo dejó.
Durante todo ese tiempo fue alimentado por ósmosis. Afirma que lo pasó francamente mal dentro del nórdico durante los meses de verano. Hoy disfruta de su esposa e hijos, que han crecido una barbaridad. Ahora tiene en mente ordenar el canapé bajo su cama, otro formidable reto.







