
Pedro Sánchez no dimite. Y ganas no le han faltado en un país, dice, ” donde hacer chistes de gangosos y mariquitas está mal visto”. El periodo de reflexión que lo mantuvo apartado del planeta durante cinco interminables días ha culminado con su mantenimiento al frente del Gobierno.
Sánchez confiesa que hubo muchos momentos en que estuvo a punto de echarlo todo por la borda, pero que su esposa, Begoña Gómez, le animó a seguir adelante. “¿Cómo negarse a alguien que te dice que cuentas el chiste del perro Mistetas como nadie?“, declaró el presidente frente a la escalinata de Moncloa en un acto indiscutible de amor.
Desde Ferraz aseguran que Pedro Sánchez está más fuerte y gracioso que nunca, sobre todo imitando a uno de sus mayores ídolos, el periodistas Federico Jiménez Losantos.







