
Un profesor de Geografíe e Historia fue ayer devorado brutalmente por una fiera carnívora al no diferenciar una situación de aprendizaje (teminología de la LOMLOE) con una situación de riesgo, que era lo que en ese momento estaba pasando. La víctima, Gonzalo R. y que el mes que viene se jubilaría, deja seis hijos y todo el temario del siglo XIX sin impartir.
Según los testigos, el animal, cuya especie no ha trascendido, era peludo, estaba hambriento y no había acabado la ESO.
Pedagogos de todo el país lamentan la situación al considerar que la bestia provenía con toda probabilidad de un etorno familiar desfavorecido. “Lo más seguro es que el profesor se interpusiera en la trayectoria de la mandíbula de la criatura, un error de ovato”, explica Tamara Ojáncano, forense educativa.
Inspección Eductiva ha cuestionado a los compañeros del fallecido y sus familiares por no saber gestionar las emociones de un animal selvático que llega desorientado a un centro educativo.
“Un docente tiene que manejar estos supuestos ataques con inteligencia emocional y sin recurrir al victimismo”.
Una situacion de aprendizaje, también conocida entre el profesorado como otra pamplina más, es la planificación de un conjunto de actividades secuenciadas zzz…








