
Nicolás Maduro se ha mostrado nervioso durante el acto de investidura como presidente de Venezuela. Tras un azaroso proceso electoral, impropio de una democracia consolidada como la venezolana, tiene por delante un mandato de catorce años para enmendar el desastre económico de su predecesor, el también chavista Nicolás Maduro.
Durante el acto, en el exterior de la Asamblea Nacional, miles de admiradores vestidos con el traje tradicional venezolano -el chandal- celebraron la nueva etapa.
“Afronto el reto con ilusión aunque les reconozco que con un poco de canguele; nada que no se arregle con unas arepas”, dijo el ya presidente de la república bolivariana. Entre los mandatarios internacionales que le han felicitado se encuentran Kim Jong-Un o el propio Nicolás Maduro, entre otros.







