
El Barça afianza su liderazgo al frente de la Liga si Florentino no lo impide. O al menos así lo piensan los aficionados blaugranas que el pasado sábado remontaron un 1-3 en contra hasta ganar 4-3.
Por eso, el Real Madrid se ve obligado a vencer en su encuentro ante un siempre correoso Athletic de Bilbao. El cuerpo técnico ha puesto en marcha más de 200.000 sensores térmicos y de presión periodística en el césped del Santiago Bernabéu para que acercarse al área contraria sea prácticamente penalti, falta directa o expulsión de un contrario.
Tras su reciente derrota ante el Arsenal en la Champios League, los blancos necesitan una victoria para recobrar la motivación, al contrario de lo que les ocurre a otros equipos, que no necesitan ganar.
“Somos once contra once y no hay enemigo pequeño, pero con dos o tres penaltis a favor nos arreglamos” declaró Florentino Pérez, presidente del Real Madrid.







