
La presidenta de Madrid, Isabel Díaz Ayuso no quiere cansar a la gente. Así lo transmite después de anunciar a bombo y platillo que no aparecerá en actos públicos ni generará titulares entre las dos y las cuatro de la tarde.
“Son horas de merecido descanso para Isabel y para los españoles, que estarán con la siesta o que sea que hagan los mortales”, puntualizó su jefe de prensa, Miguel Ángel Rodríguez. Por tanto, la mediática dirigente no aparecerá ni en El Tiempo ni en Jugones.
En su monólogo matinal de tres horas Federico Jiménez Losantos ha calificado la medida de sabia y propia de los grandes estadistas, tal y como él mismo escribe en su libro “El comunismo es una putamierda”.
Con esta medida Ayuso quiere evitar se sometida a una sobreexposición de los medios a su figura. De sobra es conocida la trayectoria de figuras como Rosalía de Castro, Belén Esteban o Pancho Céspedes, cuyo exceso de presencia en los medios ocasionó un hartazgo en su público más fiel. Por añadidura las baterías de su pinganillo auricular tendrá tiempo suficiente para recargarse.







