«Este tipo de turismo da mala fama«, afirmó el propietario del local

Un madrileño de 43 años fue puesto a disposición judicial ayer tras habérsele servido un culete de sidra y no haberlo consumido dentro de los subsiguientes siete segundos.
Los hechos se produjeron en la tarde de ayer cuando el mencionado veraneante acudió a la sidrería «El Llambión» de Pola de Siero y pidió una botella de sidra para él y sus seis amigos, todos procedentes de Madrid. Fue entonces cuando Marcelino Prendes, propietario y chigreru sirvió un culín de sidra al susodicho, quien, lejos de beberla, hizo gesto de mirarla al trasluz y olerla, con lo que toda la espuma del escanciado ya había desaparecido. Además, la maniobra ocasionó un considerable retraso entre el resto de parroquianos, quienes se impacientaron hasta provocar un altercado que derivo en la llegada de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.

« Este tipo de turista no nos interesa. Empiezan haciendo pijaes con la bebida y acaben dejando comida en el plato», dijo Prendes visiblemente afectado tras la llegada de la policía.
El detenido, que ya tenía antecedentes por haber pedido un cachopo para dos personas, fue conducido al la frontera del Principado, en el puerto de Ventana y abandonado como alimento para los osos.
Un comentario
Es intolerable. 30 segundos con un culin. ¿Qué será lo próximo?, ¡¡cachopos que entren en el plato!!