
A primera hora de esta mañana parte del decorado en el que se está rodando -y retransmitiendo- la misión Artemis II se ha venido abajo, afortunadamente sin revestir más que daños materiales.
El decorado, una pantalla oscura y grande hecha a base de leds y papel maché, ocupa todo un plató en los estudios Pinewood de Londres. En él se recrea la cápsula Orion (incluyendo su famoso retrete) y una sección mínima del Universo, todo a escala real.
Ante el miedo suscitado en la opinión general, Christopher Nolan, director artístico del proyecto y de obras semejantes como Interestellar, ha salido a tranquilizar a la prensa: “Los controles de la nave y su tripulación están plenamente operativos, y con más ilusión que nunca por regresar a nuestro planeta”.
Los aficionados al cine conocen la tendencia de Nolan a evitar efectos digitales en postproducción. Esto, si bien es costoso, termina por convencer visualmente al espectador. De hecho la NASA ha expresado su satisfacción por las imágenes mostradas, igualando o incluso superando las logradas por Stanley Kubrick en 1969 en la misión del Apollo 9.
Si no hay contratiempos como el ocurrido hoy se espera que la Artemis II “regrese” a la Tierra en unos días.






