
“Elegir a Melania para hacer de sí misma en un documental sobre Melania Trump ha sido todo un acierto“, dice orgulloso Brett Ratner, el director del bodrio filme “Melania“.
A lo largo de 257 minutos -que se pasan volando- la cinta cuenta la historia de una señorita de compañía, inmigrante, que apoya a un sexagenario megalómano y gobernante durante su reinado absolutista.
El presupuesto del proyecto se disparó hasta los 75 millones de dolares al tener que reproducir a escala real la Casa Blanca, la réplica de oro de la Trump Tower y una maqueta del Air Force One plenamente funcional.
Para preparar su papel, la actriz pasó varias décadas conviviendo con millonarios, alimentándose sólo de caviar, autosuficiencia y apio. Gracias a este severo régimen, la ya mítica escena del rescate en la isla de Jeffrey Epstein es una referencia para los actores de método.
El mismo Robert de Niro ha alabado el largometraje en redes sociales, equiparando la interpretación de mistress Trump a la altura de Meryl Streep o Margarita Xirgu: “Es que la ves y te crees que es Melania”.






