
Si algo tiene España es ingenio, y así lo ha demostrado la sociedad para adaptarse a la sociedad cambiante. “Mucho lío en El Ventorro” se ha convertido en pocas horas en la frase preferida entre aquellas personas que postergan sus obligaciones, es decir, los procrastinadores.
El origen del modismo es incierto, pero muchos aseguran que hunde sus raíces en lo más hondo de la cultura valenciana, cuando Carlos Mazón retrasó algunas tareas -de poca importancia tal vez- mientras comía en un restaurante-motel de nombre “El Ventorro”. La leyenda cuenta que al día siguiente el entonces presidente de la Generalitat Valenciàna tuvo que hacer dos llamadas telefónicas, en vez de una, por culpa de no llevar el trabajo al día.
Sea como fuere, lo cierto es que “Mucho lío en el Ventorro” ya se ha instalado en el acervo cultural, junto a otras expresiones tan queridas por el pueblo como “Te voy a dar un contrato que te vas a forrar” o “DANA la que tengo aquí colgada”.







