
“Operation Epic Fury” es el nombre dado por el Pentágono para identificar los recientes ataques a Irán. El nombre podría parecer recién sacado de un videojuego, o la expresión de un adolescente inmaduro. Lo cierto es que “Furia Épica” es el título de una magnífica película de Steven Seagal de 1992 y que trata sobre una hipotética invasión de Estados Unidos e Israel a Irán para derrocar al regimen de los ayatolas, creando así una cortina de humo alrededor del presidente, que resulta ser un bebedor pedófilo.
Escrita, dirigida y protagonizada por el propio Seagal, “Epic Fury” llegó a ganar catorce scars en la ceremonia de 1993, todos en el apartado técnico, y tuvo una buena crítica por parte de Carlos Boyero. Ahora la productora, Mongolian Pictures, pretende cursar diligencias judiciales que devuelvan al largometraje el prestigio que siempre tuvo.
Desde la Casa Blanca aseguran que elegir el nombre de “Operation Epic Fury” costó 50 millones de dólares y respondió a estrictos parámetros de elección por un gabinete de expertos con alto grado de madurez.
Turbina Johnson, conserje del Pentágono, admite que otros nombres finalmente descartados para la operación fueron “Rambo Acorralated”, “Chemtrails in the Sky” y “Thriller“.








