
Un padre de familia lleva conviviendo con dos adolescentes desde hace 17 años para demostrar a la humanidad los extremos de resistencia humana.
Melvin Caraja, natural de Sabiñánigo y practicante de deportes de riesgo, comenzó esta prueba de esfuerzo máximo en 2006, cuando nació su primer hijo. Actualmente vive con su esposa y dos hijos de catorce y diecisiete años que comparten vivienda en lo que, según palabras del propio atleta, es un auténtico infierno.
“Cada día la vida te pone a prueba con un reto aún más asombroso que el anterior. Ríete de lo del juego del calamar”, explica exhausto tras haber encontrado las zapatillas del mayor en la nevera. Actualmente trabaja en el desafío que supone ventilar la habitación de los hijos “porque huele a tigre” y que además encuentren cosas que buscan y están delante de sus ojos.
Al esfuerzo físico debe sumarse el agotamiento intelectual, al tratar de entender la jerga de adolescentes preñada de expresiones inconexas, mal razonadas y peor vocalizadas.
El reto, denominado “Leonera Challenge” y que ya se ha hecho viral en muchas familias españolas, pretender ser finalizado dentro de siete años, “cuando a los chiquillos les empiece a entrar entendimiento en la sesera”.







