
La vuelta de las vacaciones en un centro educativo en Zurich de Abajo (Huelva) ha ocasionado confusión y desasosiego a partes iguales al llegar varios docentes nuevos portando una piña al claustro inicial.
Desde hace unas semanas, llevar una piña boca abajo es símbolo de cortejo manifiesto entre los humanos con disponibilidad, máxime si es en Mercadona y de siete a ocho de la tarde.
Sin embargo, y por causas que se desconocen, el saludable ritual de apareamiento se hizo viral entre el profesorado interino del C.P. Dulceida Fuertes, lo que ocasionó que no menos de 146 docentes llegaran el lunes al claustro inicial con el “fruit code” tan de moda en redes sociedad; esto es, piña boca abajo sostenida por la mano derecha, sombrero bombín y voz gangosa.
Responsables del centro rechazan hacer valoraciones al afirmar que “estamos liadisímos haciendo horarios y no podemos hacer una estimación del éxito de la convocatoria”.
Por otro lado, algunos profesores eligieron llevar una mano a la entrepierna como gesto inequívoco de su deseo por prolongar las vacaciones.








