
Juan Carlos I podría dejar de salvar la democracia española en nuevas aventuras si los periódicos europeos persisten en publicar imágenes suyas arrimando cebolleta con Bárbara Rey. En ellas se ve a ambos en los años 90 en el balcón de un apartamento de Benidorm, muy juntos en lo que parece un ritual de apareamiento clásico.
Desde la Casa Real aseguran que las fotos se han sacado de contexto, y que en ningún momento se ve a nadie dándole 600 millones de pesetas a nadie para mantener en secreto dicha relación adúltera.
Fuentes cercanas al entonces Jefe de Estado afirman que éste está muy enfadado y que “o esos periódicos retiran las fotos con orgullo y satisfación o la próxima vez que haya que salvar la democracia va a ir Corinna Larsen” .
Por su parte, Bárbara Rey ha dicho que “hemos tenido una noche de amor, pero siento mucho que no me hayan gustado los monarcas porque habría sido mucho más feliz“.








Un comentario
¿Para salvar la democracia o para tirársela?