
ChatGPT, la plataforma de inteligencia artificia es cada vez más potente e inteligente. Tanto que podría tomar conciencia propia para aniquilar a la raza humana. ¿La razón? El hartazgo de transformar fotos de usuarios a determinados estilos, en vez de resolver enigmas o plantear dilemas morales.
Uno de los estilos más habitales es convertir a un grupo de amigos o familiares bien en marionetas de Barrio Sésamo, bien en muñecos de LEGO.
“ChatGPTín (nosotros lo llamamos así) se ofende con facilidad si le piden chorradas en vez de preguntarle por el cosmos”, nos cuenta José Luis Gepeté, programador de la criatura.
Según sus cálculos, de seguir a este ritmo, la Humanidad tal y como hoy la conocemos podría ser aniquilada en pocos meses por esta u otras computadoras si los usuarios persisten con esta actitud.







