
Isabel Díaz Ayuso, apelando a la libertad, se ha negado a que un crucero turístico arribe al puerto de Madrid. El buque, el “Vivamexico Güei”, con 51 pasajeros abordo se ha visto obligado a fondear a 4300 millas marinas de la ya colapsada dársena “Zendal”.
De nada sirvieron las peticiones de la tripulación del crucero para llegar a puerto y proveerse de agua potable y alimentos. El temor de que alguno de sus tripulantes o pasajeros pudiera contagiar con algún virus u opinión contraria sobre Hernán Cortés ha sucumbido a la secular hospitalidad madrileña. Así las cosas, la presidenta y su gobierno han cerrado las comunicaciones con los siete océanos “sine die“.
“El progrevirus es difícil de contagiar, porque se divide en otros virus más pequeñitos e infensivos, pero aparece cuando menos te lo esperas”, argumentó Ayuso en el programa radiofónico “Las mañanas de Fedeguico”.








Un comentario
acabo de conocer este periodico o lo que sea no entiendo de internet,pero me gusta