
Bluesky arranca la semana con buen pie. Tras la masiva huida de miembros de Twitter, esta nueva red social está recibiendo decenas y decenas de nuevos participantes, muchos de ellos procedentes de X, Twitter o Tuenti.
Sin embargo Bluesky no abre sus brazos así como así. Para ingresar en la plataforma, el usuario deberá responder a una batería de preguntas cuyas respuestas son analizadas por un bot no binario. Dichas preguntas analizan el grado de resiliencia y tolerancia al gluten por parte del recién llegado. Si sus parámetros no son del gusto de la aplicación, “el aspirante deberá regresar de Twitter de donde nunca debió salir“
Jay Graber, CEO de Bluesky, justifica la existencia del cuestionario en “evitar posibles trazas de fascismo”.







