
Donald Trump comienza a desvelar sus promesas electorales. Lejos de hablar de coberturas sanitarias o mejoras sociales, el candidato a la Casa Blanca ha prometido a los americanos un derecho largamente reclamado por la población: el uso de armas de fuego sin papeleos o informes psiquiátricos.
“Let´s make America danger again” , gritó Trump desde el atril de su discurso en la pequeña ciudad de Winchester Colt (Illinois), acompañado de cerca de 30.000 enfervorizados seguidores varones de raza blanca.
En el programa electoral del Partido Republicano figuran iniciativas que incentivan el empleo de armas en el día a día, como la de “un bono de ayuda para la compra de un arma semiautomática a ciudadanos mayores de once años; Dios bendiga América”.
Con estas medidas la administración Trump buscaría la convergencia con países de su entorno como Israel.







