
Además de piedad, a Israel no le quedan ya hospitales que destruir. Tras seis meses de destrucción sobre edificios civiles, viviendas y centros sanitarios, el ejercito hebreo se ha quedado sin objetivos sobre los que practicar tiro.
En un gesto de solidaridad y reconciliación con el planeta, Netanyahu ha decretado la construcción de diez nuevos hospitales si bien ha añadido que “la gente no debe encariñarse mucho con los edificios“.
Añade que la culpa de la matanza indiscriminada sobre civiles se debe “al empeño de los gazatíes en vivir en Gaza, y en ningún caso hay una operación de eliminación hacia el pueblo palestino, a no ser que seas palestino y te hayamos confinado en Gaza“, agrega Salomón Goloide, ministro de Defensa.
La comunidad internacional ha agradecido a Israel su gesto de buena voluntad, perdonándole de inmediato todos sus genocidios y disculpándo las molestias que el país hubiera podido ocasionar a las familias de los palestinos asesinados.








