
En un atávico alarde de sororidad Israel ha establecido un alto-el- fuego temporal ante la la celebración del festival de Eurovisión (de 9 a 12 de la noche) durante el cual no bombardeará ni hospitales ni niños.
Con este gesto, Benjamin Netanhayu pretende mandar un mensaje de concordia y buena voluntad ante los espectadores que se sienten frente al televisor la noche del sábado.
“¿Por qué clase de monstruo supremacista nos toman?, declaró el ministro de Cultura hebreo, Simón Goloides. “Como europeos orientales y gente de paz, queremos sumarnos a ese movimiento por la paz y buen rollo durante un par de horas o así”,
Por su parte, la organización de Eurovisión ha acogido la medida con alegría, demostrando así que no se puede medir con el mismo rasero a todos los países genocidas.







