
Un malagueño logró ayer batir su propio record de abstinencia sin pensar en los logros civiles y arquitectónicos del Imperio Romano. De este modo supera en dos días la plusmarca que él mismo lograra en 2024.
Cayo Julio Walkers, de 42 años, reconoció hace algunos meses que su dependencia hacia la cultura clásica latina era absoluta, casi enfermiza, llegando a ver hasta dos y tres veces al día la serie “Ingeniería Romana” o a hablar en latín en la intimidad.
Amigos y familiares confiesan que vivir con Cayo era una pesadilla ya que “todo lo relacionaba con acueductos o gladiadores“. Sin embargo, tras un programa de desintoxicación epistolar basado en la toma de Constantinopla, este malagueño afirma que poco a poco se está alejando de parámetos romanos, aunque como toda terapia, lleva su tiempo.
“Estaba de los romanos ad nauseam y parecía un ecce homo, pero eso fue in illo tempore y ya he abandonado el Imperio Romano ad infinitum ad astra per aspera, mutatis mutandi quid pro quo si vis pacem para bellum. Creo que lo estoy consiguiendo“, asegura orgulloso.








