
“No nos conocen enfadados“, declaró Ursula von der Leyen nada más conocer la intervención de EEUU en Venezuela y el posterior secuestro de Nicolás Maduro.
Normalmente Europa suele retrasar declarando sus tibias opiniones, pero en este caso la respuesta ha sido contundente, tal es su enfado. A primera hora de esta mañana la presidenta de la Comisión Europea ha ordenado la fabricación de millones de tapones de plástico con los colores de la bandera de Venezuela.
Estos tapones, que estarán unidos a una botella para siempre, no sólo simbolizan la repulsa hacia la operación militar “Absolute Longpenis” del ejército norteamericano, sino además representan un golpe en la mesa de la Unión Europea ante la decisión unilateral de Trump de vulnerar el derecho internacional e invadir Venezuela.
“Cada vez que Trump vea una botella de agua made in Europe, se encontrará con tres colores, que si no confunde con los de Ecuador, Colombia, Rumanía o Moldavia, le recordarán sus malas acciones. , dijo Von der Leyen.







