
“Tiene sus faltas de respeto a todo el mundo, pero en el fondo es un buen niño“. Así se manifestaba María Luisa Oliveira da Figueira y Santos de Almeida Souza, madre de Vinicius Junior y principal valedora de su impetuoso hijo. Ante los recientes arranques de ira en el recién celebrado Madrid-Barça, el astro del balompié no solo ya cae mal a media Europa Occidental sino también a sus propios compañeros de equipo.
Acorralada ante la falta de argumentos, se cree que en las próximas horas la madre de Vinicius podría esgrimir el comodín del TDAH (trastorno de déficit de atención e hiperactividad), un recurso muy empleado por las familias que no acaban de asumir que su hijo podría ser simplemente malvado o, en este caso concreto, un poco lerdo.
Como viene siendo habitual, cada vez que alrededor de Vinicius se toma una decisión que a este no le conviene, se enfurruña e increpa a quien tenga cerca sin ningún tipo de consecuencia, razón por la que en el vestuario del Real Madrid ya se le conoce como el Israel Negro.








Un comentario
Desde luego tiene el perfil de una persona con TDAH, desde el punto de vista de la falta de control de impulsos y la baja tolerancia a la frustración..
Como profesional especializada en este área, he comentado está posibilidad en muchas ocasiones.