
Bad Bunny fue el protagonista indiscutible de la Superbowl durante el espectáculo del descanso entre los Singles de Minnessota y los Golden Married de Oklahoma.
Puesta en escena impecable, invitados estrella, plantaciones de caña de azucar y 2.057 millones de dólares de presupuesto para doce minutos.
Sin embargo el despliegue técnico y artístico quedó deslucido debido a una mala vocalización del cantante. Gracias a expertos en lenguaje de signos y prestigiosos logopedas se sabe que Bud Bunny hizo un alegato a favor de todos los países americanos.
“Sentí que debía hasel-lo po mi blodes y tol puebo latinamicano. Mayami me lo confilmó”, asegura Benito Antonio Martínez Ocasio, que se hizo popular gracias a temones como “Titi me pleguntó” o “Ecuación cuántica de Kepler, mamita chula“. Muchos de los espectadores arios que presenciaron el encuentro deportivo abuchearon la actuación al no poder captar los matices reivindicativos pero directos del astro.
Haga música o no, lo cierto es que su actuación ha polarizado a la población entre los americanos de Estados Unidos de América y los americanos del resto de países que sí tienen un verdadero nombre.







