
La oposición cree que es una afrenta contra el acervo cultural nacional
Javier Milei continúa implementando duras medidas de austeridad en Argentina. Una de las que más polémica está suscitando es la restricción drástica de los ciudadanos argentinos para hablar hasta un 50% menos.
El presidente y economista cree que una reducción en la charla entre los habitantes incrementaría no solo el PIB hasta en un 14% sino que la esperanza de vida se elevaría hasta los 114 años.
Las reacciones no se han hecho esperar: “Implementar la acción verbal a través del aparato fonatorio durante una porción de doce horas no nos alcanza”, declara Gastón Wachobinovski, líder sindical. “Necesitamos abundar en la narrativa de Borges, hablar de los apartamentos dosambientes, de las Malvinas, de los alfajores…”
Pese a lo duro de las limitaciones, el nuevo Ministerio de Cosas Nazis, incorporado al gobierno de Milei, facilitará cartulinas con tres frases elementales -“Hola”, “chau” y “hoy como asado“- cuyo uso, asegura, satisface las necesidades vitales de cualquier argentino en el día a día.








