
La Inteligencia Artificial cada vez está más involucrada en los más diversos ámbitos. Un ejemplo de ello es el experimento realizado con los Díaz-Ostolaza y Porrón de Campanero, una humilde familia malagueña que ha sido sometida a un experimento con la inteligencia artificial.
La empresa Cleverance-Pumba ha desarrollado una experiencia piloto para conocer la interacción de una familia cualquiera durante estas fechas señaladas y así aplicarla en terrenos que ni la propia empresa conoce.
Los catorce componentes de la familia fueron sustituidos durante la cena de Nochebuena por muñecos virtuales de un perturbador parecido con ellos y muchos cables. Durante dos horas este interfaz falso intercambió opiniones políticas y anécdotas que terminó en un remanso de paz, civismo y reparto de tareas al recoger la mesa. El resultado, pese a las altas expectativas, no convenció a nadie. “Éxito desde el punto de vista de la logística, pero por lo demás, una muermo y una perdida de tiempo“, explica Jessy Pereira, uno de los investigadores. “Aún estamos lejos de reproducir el carácter volátil e impredecible de los humanos”.
Mientras, los Díaz-Ostolaza y Porrón de Campanero, que cenaron en una habitación anexa al comedor terminaron enfadados y con todo el alcohol disponible.








