
Putin y Trump tienen muy avanzadas las negociaciones para dividir la actual Ucrania en dos naciones diferentes. Los mandatarios de Rusia y Estados Unidos mantienen una relación estrecha cuyo fin es, según palabras del propio Trump, “Make America great again and everything else smaller“.
Se cree que, al margen de lo que opinen los propios ucranianos, la decisión está más que perfilada, de modo que Ucrania quedaría dividida en dos naciones separadas en lo geográfico pero unidas en la posguerra.
Así, la parte más occidental pasaría a llamarse República Federal de Ucrania, lo que le daría derecho a participar en Eurovisión, comer chucrut y ofenderse si se menciona un pasado nazi.
Por otro lado, y nunca mejor dicho, la República Democrática de Ucrania sería la parte mas oriental y supondría que sus deportistas femeninas fueran viriles y musculosas, además de la obligacion de la población a vestir pantalones de pana.
Pese a la tenaz oposición de la comunidad internacional, Trump y Putin mantienen una magnífica relación y no descartan dividir otras naciones, siempre y cuando no posean armamento nuclear.







