
Tras los aranceles aplicados por EEUU, China comenzará en los próximos días a desplegar una serie de contramedidas que palien el nacionalismo omnímodo deTrump.
Entre los artículos a los que el gigante asiático implementará subidas de hasta el 400% estarían los populares gatos de la suerte. Estos últimos gozan de gran predicamento en Norteamérica. Se calcula que por cada arma de fuego en Estados Unidos existen tres gatos de la suerte, por lo que el número total de estos simpáticos artículos ascendería hasta los 1.260 millones.
Miles de bazares chinos americanos ya están desabastecidos del producto, lo que deja la desoladora imagen de estanterías vacías. Así las cosas, en estados como Michigan, Illinois o New Hampshire se empieza a recurrir al mercado negro para hacerse con uno de estos simpáticos felinos, llegando a pagarse por ellos entre los 70 y 1300 $.

Si por algo se caracterizan los gatos de la suerte es por el incesante vaivén de una de sus patitas. Ese movimiento está propulsado sin ayuda de combustibles fósiles; esto es, tecnología solar aún no alcanzada por Estados Unidos. De ahí la demanda.







