
La escalada de precios en los combustibles está haciendo que los profesionales del volante se planteen alternativas. Desde el inicio de la crisis en el estrecho de Ormuz los carburantes han subido un 856% y no parece que vayan a detenerse.
Por eso la ADCQADOSCB (Asociación de Camioneros Que Aparcan Donde Se Come Bien) ha propuesto a sus afiliados que sus vehículos llenen sus depósitos con anhelos, mindfullness y mucha, mucha ilusión. De esa manera, explica, los precios de la mercancía repercutirían en el cliente, sí, pero con un claro mensaje de esperanza.
“El no ya lo tenemos, y si podemos conducir con una sonrisa, eso que nos llevamos“, dice Jose Luis Pegaso, camionero que lleva seis años haciendo la ruta Málaga-Vladivostok y que ya ha sustituido el combustible convencional por 370 litros de proyectos ilusionantes.

La patronal no confía en la bajada de los precios ni en la iniciativa. Pero mientras tanto, cada vez que veamos en la autopista a un camión que a 90km/h adelanta a otro que va a 89,9 km/h seguro que circula cargado de ilusiones y sueños por cumplir de alto octanaje.







