
Miles de creyentes en todo el mundo continúan rezando con grandes dosis de fe por la salud del Papa Francisco. Sin embargo, pese a sus esfuerzos, el Sumo Pontífice no acaba de remontar la infección respiratoria que le aqueja desde hace varios días.
“Algo estamos haciendo mal cuando a pesar de rezar e ir a misa las 24 horas del día el Papa no mejora”, explica Stephanie Cafarell, una católica practicante que cree que de no mejorar la salud de Francisco se verá obligada a encender velas.
Por su parte, el cuadro médico del Hospital Gemelli de Roma realiza una vigilia desde la noche del pasado martes, cuando el Santo Padre ingresó en el hospital con una neumonía bilateral. Varios neumólogos y una enfermera le toman la temperatura y rezan un rosario cada hora a la espera de que la santa infección remita. Fuentes vaticanas alegan que es aún pronto para emplear antibióticos porque a veces un abuso de ellos provoca resultados indeseados, como curarse.








Un comentario
No es que sean ineficaces, es que hay otros muchos cardenales, obispos, curas y todo el Opus rezando para que se muera